Sobre el final vino la fiesta, iban 41 minutos, Vitali remata desde un costado, Comizzo rechaza hacia el medio del área donde entra solo Bedoya y con un potente disparo hace estallar el estadio. 1 a 1 y delirio. Por primera vez se escucho en la cancha el canto de “ que de la mano del Carlos Merlo, todos la vuelta vamos a dar….”. Racing estaba a un paso del tan ansiado titulo.